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22 mar 2016

Palmas y olivo


La palma más hermosa la lleva el niño 
y su madre ramita de verde olivo.
Procesiones, saetas, dolor revivido
y cristianos celebrando desde el olvido.

Sonriente en un borrico, Dios va montado
entre palmas y risas, alegres cantos;
el gentío lo aclama cual soberano,
¡Hosanna al que ha venido para salvarnos!
Abren su paso flores, ramas y mantos.

Jesús, ¡qué pena!,
los que ayer te aclamaban
hoy te condenan.

Un rey que con espinas han coronado,
con clavos y entre mofas crucificado,
pero Cristo clemente en su Calvario,
pues "no saben lo que hacen", ha perdonado.

Sólo Él desde la cruz nos sigue amando.
Ciudad Santa que llora nuestros pecados.


5 jul 2014

Dolorosa

 "Y una espada traspasará tu alma" 
(Lucas 2:35)
Calladamente se desangra la rosa,
gota a gota,
bajo un cielo nublado de cuervos hambrientos.
Reverente quietud que todo lo envuelve,
hasta las mansas palabras,
hasta los blandos quejidos.
Lloran crueles las espinas
por tanto amor clavado
en esa cruz divina. A sus pies yace 
la lanza rendida, el martillo aún caliente,
la gélida esponja seca de amargura. 
Duele tanto el dolor que ni se enciende...
Ved allí yerto ese costado herido
en el postrer suspiro
de un Dios vivo rebajado a ser humano, 
por tanto amor al hombre enaltecido.
Quiebra por fin el verde tallo 
bajo un sol abochornado y escondido.
En pie, el corazón traspasado de una madre
espera, espera como siempre al hijo
para envolverlo con virginal cuidado.

Se desangra la rosa  silente
y vuelan macabros sus pálidos pétalos
hacia un infinito de luz.

Gota a gota,
latido a latido.