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12 ene 2012

Era...




Lo aprendió todo degustando la vida
- ávidamente a veces, otras a pequeños sorbos -,
no tenía títulos, ni honores, ni medallas,
no supo nunca que los sabios de arriba
prefieren un cómodo sillón a las agallas.

Su fantasía era su armadura
y halló a la aurora entre violetas dormida;
la flecha del amor voló tan alta
que no valieron ni torres ni murallas.

Era su verso florido y perfumado
un canto a la creación, arte hechicero,
bordado con primor, con ardor de enamorado,
su primer deber, su alegre prisionero.

No se rindió jamás al halago o al dinero,
no agasajó al poderoso ni al rico con su verbo,
pero tejió guirnaldas con dulces palabras
para elogiar la memoria de sus muertos.

Montado en su corcel de blancas crines
galopó contra el viento a la esperanza,
libre de ataduras, de amores tiranos, de imposibles.
al son de vibrantes sonetos y líricas estanzas.
Por sus venas corría sangre de románticos juglares,
la savia antigua de una raza de gigantes
que lucharon por su fe sin rendirse a la mudanza.
Curtió su casta piel con soles insolentes,
cantó al encanto de cándidas doncellas,
se bañó en el reflejo de mil lunas
y, borracho de guiños de coquetas estrellas,
soñó entre los brazos de mareadas dunas.

Saboreó la miel de sus pasiones puras
derrotando al grito encarnado de su cuerpo
- hierro candente que no marcó su carne -,
blandiendo su espada de cristiano acero.

Cantor de utopías, esclavo del señor vocabulario,
era su voz templada caricia, pirueta sublime,
musitada plegaria, la más dulce pócima secreta.
Era mi trovador, mi mago, mi patético poeta.

26 jul 2011

Huellas en la Arena



Una antigua alumna me envió ayer un email que me hizo recordar esta hermosísima lectura cristiana:

Una noche tuve un sueño...

Soñé que estaba caminando por la playa con el Señor
y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.
Por cada escena que pasaba,
percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena:
unas eran las mías y las otras del Señor.
Cuando la última escena pasó ante nosotros
miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena,
y noté que muchas veces en el camino de mi vida
quedaban sólo un par de pisadas en la arena.
Noté también que eso sucedía
en los momentos más difíciles de mi vida.
Eso realmente me perturbó
y pregunté entonces al Señor:

"Señor, cuando decidí seguirte
tú me dijiste que andarías conmigo,
a lo largo del camino,
pero mirando atrás,
durante los peores momentos de mi vida,
encuentro sólo un par de pisadas.
No comprendo porqué me abandonaste
en las horas en que yo más te necesitaba".

Entonces, el Señor,
clavando en mi su mirada infinita me contestó:

"Hijo mío, yo te he amado siempre
y jamás te abandonaría en los momentos más difíciles.
Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas
fue justamente allí donde te llevaba en mis brazos".


Alguien lo ha convertido en una preciosa poesía:

Una noche en sueños vi
que con Jesús caminaba
junto a la orilla del mar
bajo una luna plateada.
Soñé que veía en los cielos
mi vida representada
en una seria de escenas
que en silencio contemplaba.
Dos pares de firmes huellas
en la arena iban quedando
mientras con Jesús andaba
como amigos conversando.
Miraba atento esas huellas
reflejadas en el cielo
pero algo extraño observé
y sentí gran desconsuelo.
Observé que algunas veces
al reparar en las huellas
en vez de ver los dos pares,
veía sólo un par de ellas.
Y observaba también yo
que aquel sólo par de huellas
se advertía mayormente
en mis noches sin estrellas.
En las horas de mi vida
llenas de angustia y tristeza
cuando el alma necesita
más consuelo y fortaleza.
Pregunte triste a Jesús:
“¡Señor, ¿Tú no has prometido
que en mis horas de aflicción
siempre andarías conmigo…?
Pero noto con tristeza
que en medio de mis querellas
cuando más siento el sufrir
veo sólo un par de huellas.
¿Dónde están las otras dos
que indican Tu compañía
cuando la tormenta azota
sin piedad la vida mía?
Y, Jesús me contestó:
con ternura y comprensión:
"Escucha bien, hijo mío,
comprendo tu confusión.
Siempre te amé y te amaré
y en tus horas de dolor
siempre a tu lado estaré
para mostrarte Mi Amor.


Mas si ves solo dos huellas
en la arena al caminar,
y no ves las otras dos
que se debieran notar,
 
es que en tu hora afligida,
cuando flaquean tus pasos,
no hay huellas de tus pisadas
porque te llevo en Mis brazos".


Podéis escucharla en este bonito video en la cálida voz del periodista y locutor argentino Omar Cerasuolo.


Para terminar, os dejo el enlace de una hermosa canción en inglés, Footprints in the Sand, inspirada en esas huellas de Jesús, cantada por Leona Lewis, de su álbum Spirit.


22 jun 2011

Imágenes y palabras para un día de niebla


Niebla que me abrumas siempre que te acercas, con tus mil misterios, con tus alas ciegas.
Niebla que regalas sueños y quimeras en abrazos tiernos de dama pasiega.
Niebla campesina, húmeda plegaria, fugaz pasajera.
Niebla caprichosa, tímida doncella, que disfrazas el paisaje de enigmas sin respuesta.
Niebla temerosa, temida enemiga, etérea compañera.
Niebla humilde y grande, que humillas al sol, que envuelves en magia callejos y sendas.
Niebla sigilosa, apareces y te esfumas sin rozarme apenas.
Niebla melancólica, riegas de esperanza los praos y acequias.
Niebla delicada, gemido del cielo, dulce plañidera.


Desafiante, recibes al estío vestida de armiño, sentadita a la puerta.
Novia del rocío, hermana de brumas, hija de tinieblas.
Sueño de las hadas, de duendes, de anjanas, de gnomos de leyenda.
Nacida en vapores, difusa te elevas y en callada calma te alejas serena.
Cómplice de dudas, amiga de amantes, reina fiel y fértil de la gran foresta.


Tu hechizo me atrapa, entorno los ojos y escucho tus quejas...
Quiebran tu silencio los cantos de grillos que entonan monótonos una cantilena.
¡Qué hermoso ese coro de píos, de trinos, de oscuros murmullos y susurros de aneas!
Invisible concierto de mugidos, relinchos, de cencerros anónimos, de balidos de aldea.
Las gallinas callan mientras que su gallo fino cacarea.
El arroyo fresco canta entre guijarros y el hacha acompaña tocando madera.
De pronto, un silbido humano rompe la armonía; silueta borrosa, pasos que se acercan...


Tejen las arañas sus sutiles telas que las tenues gotas adornan en perlas.
Acaricia las ramas una brisa húmida, besa mi rostro, refresca la tierra.
- ¿Qué te pasa, rosa?, ¿por qué bajas - dime - triste tu cabeza?
- No estoy triste, niña, mas el tiempo pesa y mi débil tallo ya no me sustenta.
Efímera rosa, dejas en tus pétalos memoria en aromas de eterna belleza.


Rica yerba verde, disipada en matices con grises de seda.
Las babosas se arrastran dejando su rastro de viscosa muestra.
Helechos orgullosos abren sus hojas cual lanzas sedientas.
Chirrían por el prado ejes de carretas; el ganado, al paso, borra antiguas huellas.
Tres alondras pasan volando ligeras.


Pica el hombre el dalle al ritmo que marca su celosa dueña.
Voces sin rostro atraviesan el aire, lejanas, difusas, inciertas.
La hiedra se esponja y crece trepando los troncos que enreda.
Se adivinan colores, reviven olores, las chovas tímidamente aletean.
Una mariposa dibuja en el aire una pirueta.


Lloran en el césped lágrimas las piedras.
Ocultas quedaron las cimas, las peñas.
Quietud, no agonía; paz que el alma llena.
Un claro me deja ver el humo blanco de una chimenea:
coquetas volutas que crecen y ascienden despacio, lentas, sí, muy lentas...
Adivino abajo el tejado viejo de una cabaña; una sombra roja sube la escalera.


Niebla, lenta te penetro, te palpo y tu hondo aliento con el mío se mezcla.
¿Cuál es el secreto que guardan mimosas tus vagas mareas?
Trepas por los riscos, danzas por el valle a orillas del Miera.
Hoy las raudas horas se detienen densas.
Entre sombras de luces veladas siento a Dios más cerca.


Parece que la vida, cansada, se rinde un momento, adormece y espera...

24 abr 2011

Un video para mi esposo



Este es el regalo que le hice a mi esposo por el Día de los Enamorados.
Sí, ya han pasado más de dos meses desde San Valentín, pero nunca es tarde y todos los días son buenos para celebrar el amor.
La mayor parte del video es romántico, pero tiene partes divertidas también: AMOR y HUMOR, ¡la mejor mezcla para ser feliz!
El título es Vals del Día de los Enamorados, una letanía.
Es una Letanía porque es una composición reiterativa elogiando al hombre que amo.
Casi todas las líneas del poema tienen una palabra que empieza con la sílaba VAL-, por eso la palabra Vals del título tiene un doble sentido: el plural de val y el baile vienés. Juego con valses, valles y con varios nombres que comienzan con val-, tales como Valdepeñas, Valentinoválvula o Valéry.
La música de dos hermosos valses acompaña a las imágenes de la primera parte: el primero, The Chairman's Waltz, es de la película Memorias de una Geisha, de John Williams. El segundo es el Valse des Ondines, de Cecile Corbel.
Sigue la preciosa canción Mi amor eterno, cantada por su compositor Lionel Richie acompañado por Diana Ross.
Al final suena la famosa Nana de Mozart.
Está escrito en inglés, pero podéis escucharme recitándolo en castellano.
Espero que os guste.
Gracias por vuestra amable visita y... FELICES PASCUAS.


Cristo resucitó, ¡ALELUYA!

10 feb 2011

Calles



Hay calles que nos saludan
y callejuelas que callan,
callejones sin salida,
callejas enmarañadas
donde los gatos maúllan
y las viejas tejen mallas,
donde llora un niño hambriento,
donde ríen las fulanas,
donde duermen los borrachos
borracheras madrugadas.

Hay callejos escondidos
donde bulle la canalla.
Calles que ya no son calles
porque cayeron sus casas.
Hay calles hechas de piedra
con asfalto enmascaradas.
Hay calles para el recuerdo,
otras....¡mejor olvidarlas!

Hay calles ciegas de polvo
entre dinero empolvadas.
Calles de lujo o humildes,
curvas, rectas, enceradas.
Hay calles donde la noche
lleva al demonio de caza.
Calles testigos de todo
y responsables de nada,
calles que guardan secretos
que sus ventanas acallan.

Calles de pueblo, tranquilas,
o de ciudad, amasadas.
Calles sin nombre, vacías,
entre otras olvidadas.
Calles cargadas de historia
o simples calles bastardas.
Calles con sangre de artista,
calles sedientas de fama,
calles con nombres anónimos,
calles bien engalanadas.


Calles de grandes señores
y de encopetadas damas
donde lindas princesitas
son vestidas por sus ayas.
Calles con pobres pidiendo
envueltos en rudas mantas.

Calles con tiendas antiguas,
oliendo a vino de tascas,
con aromas de pan tierno
desde tahonas antañas.
Con arruinadas iglesias
o catedrales galanas.

Calles de pasos cansados
y de sus pasos cansadas.
Calles de oscuros rincones
donde los perros no ladran.
Calles con la cara limpia
de donde escapan las ratas.

Calles llenas de sonrisas
que se mezclan con las lágrimas.
De pequeñuelos jugando
con las canicas y a tabas,
de niñas saltando a comba,
de bancos con gente anciana.

Calles jóvenes y ebrias
para acabar la semana.
Calles con ecos de besos
y suspiros que no acaban.
Calles donde los amantes
se despiden con el alba.

 En mi calle y en la tuya
hoy nuestras sombras se abrazan.
Hay calles, sí, ¡ay!, hay calles
donde el corazón se ensancha.

20 dic 2010

A un abedul


Como huesos descarnados,
chillando al viento,
retorciéndose voluptuosas,
abrazándose
desesperadamente,
tímidamente estremecidas,
avergonzadas
de mostrar su desnudez de plata,
unas
se elevan púdicas
buscando el infinito
que las acoja,
otras
se rinden humildes
a la tierra
como pidiendo perdón...

El esqueleto de Lady Gaga,
en cueros,
tiene menos pudor
que las ramas otoñales
del gran abedul.

27 nov 2010

Soñando



He soñado que soñaba
y al despertar
aún dormía,
¿es esto lo que es la vida
según decía Calderón?
¿Es la muerte el despertar
a la vida verdadera,
siendo pues esto la muerte
y vida eterna la marcha
de este mundo tan temida...?
Si es así,
ahora estoy muerta.
Si es así,
estoy dormida.
Señor,
no quiero soñar,
no me asusta la partida.

24 oct 2010

Presente Imperfecto




Vivimos vidas vanas velozmente,
¡cuántas citas corriendo, corazón!,
pocas...pausas...para...prender,... pasión...
la locura, la lágrima latente...,
amor apenas, ¡ay!, ¡amor ausente!,
risas rotas, rastrera religión.
Inmortales, idílica ilusión;
soledad, silentísssima serpiente.
Es engañoso espejo este espejismo,
mueca mortal, materialismo mismo,
basurero bestial, burdos borregos,
falsa felicidad, falaz futuro,
ojo oculto oteando otro oscuro,
jungla, jergón, jeringa, Judas, juegos...

¡Nooo! Nuevos nuevamente naceremos,
angelical amanecer alado,
venceremos, viajeros, ¡venceremos!


En el anterior soneto con estrambote las palabras de cada línea comienzan con la misma letra (por si alguien no se da cuenta)

Romanza

Dedicado a mi padre y a mi hija.

Brotan de mí,
cual gotas invisibles,
notas alegres o tristes
cuando tus dedos
golpean o acarician
mi cantarina boca.
Es mi lamento
tu callado llanto.
Es mi júbilo
explosión de tu gozo,
tu furia, tu rabia, tu reposo.
Soy el canto
de tu alma de poeta.
Tú mi esclavo amigo
y yo el tuyo,
rebelde a veces si me exiges,
sumiso siempre que me mimas,
y te amo más
cuanto más me hieres
o fustigas.
¿Dónde empiezas tú
y dónde acabo yo?
Nadie lo sabe…
Somos uno,
hechos los dos de savia
y carne pura.
Late tu corazón en mis acordes
y es mi armonía razón
y llama de tu vida.
Vibra tu inspiración
en cada suspiro de mis notas
y algo muere y nace de mí
cada vez que me tocas.
Tantas horas a solas,
contigo y conmigo,
nos han hecho odiarnos
y querernos tanto,
tanto,
buscando esa perfección
que nunca llega,
el complaciente aplauso,
la crítica severa,
el halago engañoso,
la verdad placentera.
Hay cordura
en cada acorde que exhalo;
hay delirio
en todos mis silencios;
hay amor
en nuestro entendimiento.
Nuestro idilio
nace y muere al compás
de un tiempo eterno.
Me rindo a tus normas,
a tus caprichos,
a tu inconsciente desidia,
y hacemos versos juntos
en escalados besos.
Ven a mí
cada noche
y que tus manos me abran,
me hagan vivir de nuevo
desvelando secretos
en mística armonía,
en amoroso acorde,
en tiernos arpegios.

Soy tu yo
hecho música y poesía,
soy tu piano.

10 oct 2010

Libre



No soy esclava del reloj,
ni de modas,
ni de ungüentos,
ni de jefes opulentos,
ni de las fétidas heces
de políticos gurús.

Huyo de leyes obscenas,
de cánticos de sirenas,
de las falsas libertades,
del circo de vanidades,
de sermones infumables,
del ruido ensordecedor.

Mi tiempo lo marca el sol,
la lluvia,
la voz del viento,
el silencio de las piedras,
el despertar de una flor.

Superado el reto del soneto


Para cualquier poeta es todo un reto,
pero ya estoy al borde de la obra,

así, con rumbo cierto y gran zozobra,
esta línea culmina este cuarteto.


Mi gozo sería mucho si completo,
si me saliera bien la maniobra,
y con callado afán, ganas de sobra,
pudiera poner fin a este soneto.

A punto de rendirme casi he estado,
a sólo un paso de caer vencida,
con el fiel diccionario de mi lado,

mas sigo aquí abriéndome camino
y, tras hallar la rima apetecida,
con este postrer término termino. 

10 sept 2010

Mis señas de identidad



Nací niña un poco ñoña hace años ya en España,
algo huraña de pequeña, sin influencias dañinas,
una especie de maraña entre cariños y riñas.
La eñe en mis apellidos, ni Muñoz ni Vilariño,
ni Cañete ni Mouriño.

Madrileña no castiza, con morriña de mariñas,
de castaños y almadreñas, de zanfoñas y vieiras,
del terruño y sus muiñeiras.

Soy un poquito alfeñique, mi tamaño es el normal,
grandes ojos soñadores, una nariz aguileña,
pelo de color castaño, la boquita de piñón.
Tengo finos los meñiques, frágiles los calcañares,
uñas sin rojo ni brillos y muñecas de algodón.

De padres con muchos reaños, hogareña, cariñosa,
preñada una sola vez de una niña muy hermosa,
hoy día una veinteañera, risueña e inquieta,
nada dada a carantoñas.

Ni roñosa ni tacaña, raramente pedigüeña,
fui retoño, señorita -"seño" para mis alumnos -,
y ahora soy una señora otoñal y aún soñadora,
que añora usos de antaño, dueña de humilde cabaña,
de vida casi ermitaña, con leños para la hoguera,
con un madroño sin oso, con leña en la chimenea,
entre peñas y guadañas, entre pezuñas de cabras,
entre boñigas de vacas, entre rebaños de ovejas,
entre pastos y cizaña, entre cántabros ordeños,
con una fuente aledaña de cuyo rústico caño
mana un agua sin ponzoña, entre infinitas montañas.

Escudriño el horizonte en la temprana mañana,
el cielo color añil, oigo el tañer de campanas
y desentraño el secreto de los dalles y las brañas.
Rimo al calor de la leña, siento arder en mis entrañas
el amor de un dulce ensueño con muñecas y piñatas.

No me gusta el desaliño y en la cintura me ciño
un primoroso corpiño o un pañuelo carmesí.
No soy de gorros ni moños, ni me tiño la melena,
me peino bien, voy sin greñas, no uso pestañas postizas,
no hago guiños ni puñetas, pero a veces frunzo el ceño
si se me empaña la vista, si oigo reñir o me riñen
o si no logro mi empeño.

Me extraña el nombre del ñu, me ensaño con las arañas,
me encantan los ruiseñores, las cigüeñas y anduriñas,
tengo miedo a las pirañas, a las crueles alimañas,
a las fieras carroñeras, a las aves de rapiña.

Disfruto con la lasaña, - ñam-ñam-ñam -,
con buñuelos y pestiños, callos a la madrileña,
castañitas bien asadas, una caña de cerveza,
zamburiñas a la plancha, almendras garrapiñadas,
flanes al baño María, los ñoquis con mantequilla,
champiñones al ajillo, un buen filete de añojo,
y, aunque no soy Arguiñano, se me da bien el aliño
y en la cocina me apaño rebañando con ahínco,
usando papel de estaño y fregando en un barreño.
No me estriñe el chocolate.
Paso del coñac, del güisqui y de coger una moña,
pero bebo vino añejo, me alegro con Alvariño
y baño el bollo en licor.

Vivo al amor de mi dueño, mi celoso compañero,
un mañoso caballero, un cielo, aunque algo gruñón,
al que adoro y nunca engaño, que se ha empeñado en domarme
y, como no me domeña, se enfurruña con razón.

Admiro a los lugareños montañeses y pasiegos,
amo el Miño y el Pisueña, todo el paisaje norteño,
y viajé hasta Gran Bretaña a bruñir mi pobre inglés.
Cataluña me sorprende, La Coruña me deleita,
como Santoña y Pedreña, como Riaño y Piloña,
no fui a Logroño ¡leñe!, pasé por cerca de Oña.

Me va el ritmo caribeño, me baño en paños menores,
sé tocar las castañuelas y me lo paso cañón
diseñando figuras y cuentos, enseñando a niños buenos,
pergeñando versos.

Huyo de coñas y escaños, no aspiro a subir peldaños
para llenar el bargueño con monedas acuñadas
con saña o con malas mañas, o con cuñas de favor.
Hablo sin paños calientes, no me constriñen las normas.
En moda estoy en pañales, no visto lujos ni armiños,
pero sí paños de hogaño, no vivo en el Cromañón.

Me entusiasma el español en canciones y en viñetas,
en historias entrañables, en poéticas hazañas,
en cantares de campiñas, en relatos de campañas.

Hermano tengo y cuñada, una entrañable familia,
unidos como una piña.

Enemiga de puñales, de balas y de cañones,
de apaños burdos y engaños, de patrañas lisonjeras,
personajes muñidores, gente de baja calaña,
de roñosos prestamistas, hipócritas plañideras,
de carantoñas fingidas, de políticas campañas,
de relamidos señuelos, de victorias amañadas,
de presumidos gazmoños.

Nunca empañó mi existencia la señorial seducción,
el pretencioso gañán, el puño amenazador.

El día en que yo la diñe, en la Viña del Señor
dormiré el eterno sueño, ¡adiós!

Señoras y señores,
BIENVENIDOS a este Blog
tan señero y español.