Mostrando entradas con la etiqueta tallo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tallo. Mostrar todas las entradas

5 jul 2014

Dolorosa

 "Y una espada traspasará tu alma" 
(Lucas 2:35)
Calladamente se desangra la rosa,
gota a gota,
bajo un cielo nublado de cuervos hambrientos.
Reverente quietud que todo lo envuelve,
hasta las mansas palabras,
hasta los blandos quejidos.
Lloran crueles las espinas
por tanto amor clavado
en esa cruz divina. A sus pies yace 
la lanza rendida, el martillo aún caliente,
la gélida esponja seca de amargura. 
Duele tanto el dolor que ni se enciende...
Ved allí yerto ese costado herido
en el postrer suspiro
de un Dios vivo rebajado a ser humano, 
por tanto amor al hombre enaltecido.
Quiebra por fin el verde tallo 
bajo un sol abochornado y escondido.
En pie, el corazón traspasado de una madre
espera, espera como siempre al hijo
para envolverlo con virginal cuidado.

Se desangra la rosa  silente
y vuelan macabros sus pálidos pétalos
hacia un infinito de luz.

Gota a gota,
latido a latido.

5 oct 2012

Más que mujer

Dedicado a mi madre

Flor hermosa,
madreselva blanca,
alma de fértil primavera,
tierra fecunda germinada
entre cardos y duras tormentas,
tu aroma perfuma el aire
con tu dulce calma,
con blanda paciencia.


Luz serena,
cálida llama de mañanas trémulas.
No hay viento que tumbe tu atalaya,
tan fuerte que no entiendes
que otros tallos se quiebren
mientras el tuyo no tiembla ante nada.


Tus ramas y tus hojas de tierna enredadera
trepan seguros al cielo,
abrazan y protegen los muros,
las piedras de tu hoguera.

Raíces arraigadas firmemente
al suelo que te asienta.

Los años no han vencido tu voz,
no han quebrado tu risa
ni arrugado tu paciente mirada,
el brillo risueño de tus ojos
a pesar del llanto silencioso
en tus horas calladas.


Madre amada,
perdona mi cercana lejanía,
mi lejana distancia.
La calidez de tu infinita ternura
abriga mi esperanza.


Cuidaste de todos,
y ahora aquí de ti, nadie...,
sólo Dios,
madre,
tan sola y, sin embargo,
del recuerdo de los tuyos
siempre acompañada.


Gracias por el regalo de la vida,
por darme tantos años enteros de la tuya,
por alimentarme con tu suave néctar,
por impregnarme de tu dulce savia,
por seguirme queriendo a pesar de la partida,
partido el corazón en dos,
el tuyo y el mío en aquella despedida,
nunca un adiós, nunca olvidada.


De ti me queda lo más bello de mi vida,
ese amor generoso que sabe darlo todo,
un cauce de agua mansa,
un río caudaloso que nunca se vacía
en el inmenso mar de tu añoranza.


Más que mujer, madre,
madre siempre,
cada segundo de tu existencia,
madre buena.

Infinita nostalgia...



12 ago 2012

Maltrato

- Alterius sub nutu degitur aetas (= se pasa la vida bajo la voluntad de otra persona). 
  (Lucrecio)
- Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien 
  cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío.
  (Luis Cernuda)
- Porque cuando uno vive el ciclo completo de las relaciones amorosas siempre acaba recibiendo    
  una mala noticia acerca de sí mismo; siempre acabas descubriendo que eres mucho más
  despreciable de lo que pensabas, capaz de mezquindad, de celos, de deseo de posesión, de cosas
  deleznables, horribles.
  (Jaime Gil de Biedma)
- Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio,
  contigo porque me matas y sin ti porque me muero.
  (Anónimo)

Me aferré
a ti
cual loca mariposa 
que abraza
el tallo de la rosa
para vivir.

*

Volé
hacia ti
como ingenua polilla
que se arrima
a la luz de la llama
buscando guía.

*

Me confundí
en tu hiel
como mosca golosa
que desea libar
la dulzura
de la miel.


*

Mordí
tu beso
como ratón
que en el cepo
sólo ve
el queso.


*

Quedé
enredada
como incauta abeja
en la sutil maraña
de tu
bien tejida
tela de araña.

*

Corrí
hacia ti
como ágil cervatillo
que persigue
a la luna
en el filo
de un cuchillo.

*

Saboreé
de lleno
cual perro fiel
la frescura salvaje
de tu
mórbida piel.


*

Quedé
como paloma
presa herida
en la
jaula dorada
de tus celos y mentiras.
*

Me embriagué
como una gata en celo
del placer consentido
de tus
golpes
y
aullidos.


*

Me acerqué
a ti
cual delfín perdido
en la triste orilla
del mar varado
de mi vida.

*

¿Para vivir...?


 Es la mujer del hombre lo más bueno...

Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos, cándido y sereno,
que muchas veces al infierno igualo,
por raro al mundo su valor señalo,
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata:
es un ángel, y a veces una arpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer al fin como sangría,
que a veces da salud, y a veces mata.

(Lope de Vega)



Soneto 126

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;


no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;


huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave
,
olvidar el provecho, amar el daño;



creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.


(Lope de Vega)