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5 jul 2014

Dolorosa

 "Y una espada traspasará tu alma" 
(Lucas 2:35)
Calladamente se desangra la rosa,
gota a gota,
bajo un cielo nublado de cuervos hambrientos.
Reverente quietud que todo lo envuelve,
hasta las mansas palabras,
hasta los blandos quejidos.
Lloran crueles las espinas
por tanto amor clavado
en esa cruz divina. A sus pies yace 
la lanza rendida, el martillo aún caliente,
la gélida esponja seca de amargura. 
Duele tanto el dolor que ni se enciende...
Ved allí yerto ese costado herido
en el postrer suspiro
de un Dios vivo rebajado a ser humano, 
por tanto amor al hombre enaltecido.
Quiebra por fin el verde tallo 
bajo un sol abochornado y escondido.
En pie, el corazón traspasado de una madre
espera, espera como siempre al hijo
para envolverlo con virginal cuidado.

Se desangra la rosa  silente
y vuelan macabros sus pálidos pétalos
hacia un infinito de luz.

Gota a gota,
latido a latido.

24 oct 2013

Y el viento rizó la rosa

Y el viento rizó la rosa, la erizó hasta sus entrañas,
la vapuleó con vehemencia sin conseguir destrozarla,
la despeinó sin piedad dejándola ensimismada
y más que una flor hermosa parecía coliflor
o un repollo color rosa. Tres días de vendaval
han vuelto loca a la rosa con sus pétalos rizados,
ensortijada y absorta en su florido rosal.
Rosa tan repimpolluda no la he visto yo jamás.
Rosa incierta de permanente belleza. Desmelenada
y coqueta. Rosa incierta de verdad.
 
¿Fuiste a la peluquería? - preguntó la mariposa.
Le dio un ataque de nervios - sentenció la araña parda.
Murió electrocutada - pensó la sabia raposa.

 Y la rosa primorosa - otra rosa maltratada -,
se consumía en silencio en su rosa sequedad.
Las demás, rendidas, tronchados sus tallos,
heridas, se reían de ella, sus hermanas rojas
envidiosas de su ya perdido porte y hermosura.
De ella, la más alta, la más erguida,
la rosa rosa más delicada, más femenina.

 
Los pétalos crespos de la rosa enhiesta
se quedaron yertos desobedeciendo
la ira del viento otoñal. Ella continuaba altiva
desafiando al aire furioso que la maldecía.
- Pequeña orgullosa, ¿no ves a las otras
a mí sometidas?, ¿qué haces ahí tan sola,
tan fea, tan arrugada sin ningún consuelo?
 
Silencio, silencio...
 
Volaban raudas las hojas hacia la colina seguidas
de ramas, de plumas de pájaros de alas desgajadas.
La rosa rizada de este otoño recién estrenado
resiste enrevesada proclamando su bella locura,
su difícil libertad, su florida rebeldía.
 
 


18 sept 2012

Alegría


Haiku

Rima la risa
asomada a la puerta
de tu sonrisa

Ríe la rosa
arrimada a las alas
de mariposa

Vuela la prisa
abrazada a las mangas
de tu camisa

Habla la prosa
apoyada en las ramas 
de la mimosa

Calla la brisa
asustada del viento
de la cornisa

Canta la esposa
alejada del verde
de la jarosa



26 ago 2012

Serpientes de luz

Interpretación de esta fotografía de Leovi titulada Serpientes de luz salen de mi corazón 


amenazante criatura
de pulido bronce,
gigantesca luciérnaga engañosa,
delirante creación arrancada de cuajo
de un tierno y torturado corazón.
abiertas las fauces,
lengua hambrienta de carne fresca,
dispuesta a devorar
a su oscuro oponente
derrotado en la triste batalla del amor,
el guerrero del negro perfil ya muerto,
la mirada cerrada,
el abollado casco aún puesto,
vencido por el miedo
o tal vez estrangulado
por el abrazo traidor
de esta serpiente de curvas sinuosas,
tentadora,
silbante,
peligrosa,
- promete el paraíso en una rosa -
que en unos segundos
lo engullirá entero,
sin piedad,
¿quién seré yo de los dos...?

otros ojos,
desde arriba,
son testigos
del horror.

ya sabes...
si me dejas ahora.


12 ago 2012

Maltrato

- Alterius sub nutu degitur aetas (= se pasa la vida bajo la voluntad de otra persona). 
  (Lucrecio)
- Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien 
  cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío.
  (Luis Cernuda)
- Porque cuando uno vive el ciclo completo de las relaciones amorosas siempre acaba recibiendo    
  una mala noticia acerca de sí mismo; siempre acabas descubriendo que eres mucho más
  despreciable de lo que pensabas, capaz de mezquindad, de celos, de deseo de posesión, de cosas
  deleznables, horribles.
  (Jaime Gil de Biedma)
- Ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio,
  contigo porque me matas y sin ti porque me muero.
  (Anónimo)

Me aferré
a ti
cual loca mariposa 
que abraza
el tallo de la rosa
para vivir.

*

Volé
hacia ti
como ingenua polilla
que se arrima
a la luz de la llama
buscando guía.

*

Me confundí
en tu hiel
como mosca golosa
que desea libar
la dulzura
de la miel.


*

Mordí
tu beso
como ratón
que en el cepo
sólo ve
el queso.


*

Quedé
enredada
como incauta abeja
en la sutil maraña
de tu
bien tejida
tela de araña.

*

Corrí
hacia ti
como ágil cervatillo
que persigue
a la luna
en el filo
de un cuchillo.

*

Saboreé
de lleno
cual perro fiel
la frescura salvaje
de tu
mórbida piel.


*

Quedé
como paloma
presa herida
en la
jaula dorada
de tus celos y mentiras.
*

Me embriagué
como una gata en celo
del placer consentido
de tus
golpes
y
aullidos.


*

Me acerqué
a ti
cual delfín perdido
en la triste orilla
del mar varado
de mi vida.

*

¿Para vivir...?


 Es la mujer del hombre lo más bueno...

Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos, cándido y sereno,
que muchas veces al infierno igualo,
por raro al mundo su valor señalo,
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata:
es un ángel, y a veces una arpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer al fin como sangría,
que a veces da salud, y a veces mata.

(Lope de Vega)



Soneto 126

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;


no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;


huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave
,
olvidar el provecho, amar el daño;



creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor, quien lo probó lo sabe.


(Lope de Vega)

31 jul 2012

La elección



A una niña le dieron a elegir entre un hermoso diamante y una hermosa rosa...

Cogió el diamante y lo estuvo observando durante largo rato en la palma de su mano.
Le gustaban los reflejos que despedía bajo los rayos del sol.

No tiene colores porque es puro, un diamante perfecto - le dijo el gemólogo -
Y es el mineral más duro. Es casi impenetrable.

Su valor es tan grande que podrías conseguir todo lo que quisieras - le dijo el banquero.

La pequeña se quedó pensativa.
Se fue a la habitación donde su abuela dormitaba y le dijo al diamante:

- Haz que sonría mi yaya, que lleva muchos días enferma.

Acercó el diamante al corazón de su abuela y esperó, pero esta no se movió.

Me has engañado - le dijo al banquero - no me ha conseguido lo que quiero.

Luego se subió a un peñasco y dejó caer el diamante, que se estrelló contra el suelo y se partió en mil pedazos.

Me has engañado, - le dijo al gemólogo - se ha roto.


Cogió la rosa y volvió a entrar en la habitación de su abuela. Se la puso sobre el corazón y esperó... La anciana abrió los ojos, extendió una de sus manos y acercó la rosa a su rostro.

¡Qué bien huele! - dijo con una dulce sonrisa mientras sus ojos se volvían a cerrar muy lentamente.

La niña salió, se volvió a subir al peñasco y dejó caer la flor. Algunos de sus pétalos quedaron esparcidos entre las rocas, pero el corazón de la rosa estaba intacto.

- Me quedo con la rosa.

El gemólogo estaba indignado.

- Te dije que el diamante era muy duro, pero si hubieras sido lista no lo hubieras dejado caer.

El banquero estaba más indignado todavía:

- Eres tonta, niña. Si hubieras vendido ese diamante, podrías haber llevado a tu abuela a un buen sanatorio para que se curara. 

La pequeña se volvió a ellos apretando el corazón de la rosa contra su pecho.

- Los tontos sois vosotros dos.
  Mi abuela estaba triste y se ha dormido contenta. Ninguna medicina la hubiera           
  podido curar.
  El diamante se ha roto porque no me dijísteis que era frágil.
  Esta rosa conserva la última sonrisa de mi abuela.
  Plantaré sus semillas en el jardín y tendré más rosas, sonrisas nuevas, en    
  primavera. 
  Los trozos de ese diamante no sirven ya para nada. Si los entierro, no saldrán más. 
  Los tontos sois vosotros dos por preferir una piedra a una flor.