22 mar 2016

Palmas y olivo


La palma más hermosa la lleva el niño 
y su madre ramita de verde olivo.
Procesiones, saetas, dolor revivido
y cristianos celebrando desde el olvido.

Sonriente en un borrico, Dios va montado
entre palmas y risas, alegres cantos;
el gentío lo aclama cual soberano,
¡Hosanna al que ha venido para salvarnos!
Abren su paso flores, ramas y mantos.

Jesús, ¡qué pena!,
los que ayer te aclamaban
hoy te condenan.

Un rey que con espinas han coronado,
con clavos y entre mofas crucificado,
pero Cristo clemente en su Calvario,
pues "no saben lo que hacen", ha perdonado.

Sólo Él desde la cruz nos sigue amando.
Ciudad Santa que llora nuestros pecados.


3 nov 2015

Falsa identidad

Presenté dos poemas al XXXI Premio de Poesía Cafetín Croché (Octubre 2015)
Este es el segundo.
No conseguí ningún premio, pero puse todo mi empeño en escribir algo digno y bello.
Gracias a la loca inspiración, cuando me visita por sorpresa, y al aliento constante de mi esposo que me animó a presentarme.




                                                           "Todo esto te daré 
                                                                  si postrándote ante mí
                                                 me adoras."
                                                (Mateo 4:9)





Vive dentro de mí
aunque no sale en las radiografías.
Trata de escapar por mi boca, por mis ojos,
por mi sexo. No le dejo.



¡Escúpeme!
¡Llórame!
¡Eyacúlame!


Intenta romperme el corazón,
hacérmelo pedacitos de hielo.
Intenta quitarme la fe, envenenarme con su voz.
Su aliento empaña el alma y oxida las ideas.
Lo siento revolverse en mi cerebro.
Golpea, vocifera, patalea en mi interior.
Sabe que soy más fuerte y se rebela.
Me araña el alma. Me muerde las entrañas.
Sube y baja por mi esqueleto.
Se columpia con descaro en mis costillas.
Cosquillea mis caderas. Las contonea.
Se arrastra voluptuoso por mi vientre.
Se sienta y salta sobre mi calavera.
La roe. La rasca. La rodea.
Nada desnudo por mis venas. Quema.
Sube hasta mi garganta. Me lo trago entero.
Pero no se rinde. Nunca. Nunca se rinde.


¡Suéltame!
¡Déjame salir de ti!
¡No me retengas!!


No sé si es lobo, buitre o hiena.
Me teme y lo temo (no lo sabe)
Aprieto sus cadenas.
Se ríe. Sus carcajadas me hieren,
se clavan hondo. Sangre.
Crecimos juntos, el ángel y el monstruo.
Cuando me miro en el espejo veo su rostro.
Con sus garras afiladas
quiere apoderarse de mis sueños.
Él, el dueño absoluto de mis peores pesadillas,
chilla, aunque sólo yo lo oigo, chilla.
Me tantea. Me tienta.
Me robó la inocencia.
Me lleva al límite. Me desalienta.
Me abrió de par en par las puertas
de la concupiscencia.
No lo dejo salir: me mataría.
Los dos condenados a vivir la misma vida.


¿Quién eres? ¿Quién soy yo...?


Soy tú. Tu yo indomable.
Esta noche escaparé.
No podrás detenerme ni con uñas ni con dientes.
Escrito está.
Entonces, sólo entonces, sabrás cómo eres.
La paloma cándida convertida en áspide.
Has querido afixiarme, degollarme.
 Sólo nos separará la muerte.
Yo volveré al averno.
¿Quieres venir conmigo
o enfrentarte a la nada para siempre?


¡Cállate!
¿Por qué me miento?
¿Por qué me mientes?





lema: Amarilis

julio 2015




En el enlace siguiente podéis leer los poemas premiados:


                                                         

28 oct 2015

Soy ese verso triste

Presenté dos poemas al XXXI Premio de Poesía Cafetín Croché (Octubre 2015)
Este es el primero.
No conseguí ningún premio, pero puse todo mi empeño en escribir algo digno y bello.
Gracias a la loca inspiración, cuando me visita por sorpresa, y al aliento constante de mi esposo que me animó a presentarme.




                                                          
                                                             Un poema es una cosa que será.
                                                             Un poema es una cosa que nunca es, pero que debiera ser.
                                                             Un poema es una cosa que nunca ha sido, que nunca podrá ser.
                                                                  (Vicente Huidobro, "Altazor o el viaje en paracaídas")





soy ese verso triste
hijo del llanto y la melancolía
de cuerpo minúsculo
sin nombre ni apellidos
desnudo de caricias de recuerdos

acúname en tus manos
como al bebé recién nacido
que tus ojos me acaricien el negro cabello
con mimo y que sea el amor
el que juzgue clemente mis defectos

léeme léeme te digo
con pausas con sigilo
regálame tu voz para sentirme vivo
sácame del rincón
del desprecio y del olvido

es tu verbo mi verbo
el del cuerno sangriento las banderillas negras
el del moro almanzor y don pelayo
el de cristiano acero
me lame el alma la lengua de platero

¿qué soy si no me miras?
nada...

me despierto soñando
con ecos de neruda de tagore
erato susurrando mariposas al oído
mi único dios soy yo
rechazo los halagos de dioses del olimpo


soy un romeo apuñalado por julieta
el dante sin beatriz
segismundo freudiano
un quijote de a pie tatuando "dulcinea"
un ulises urbano perdido entre sirenas

persigo la fama de lo absurdo
el éxito esperpéntico
el juguete roto del niño consentido
lloro en adagios en suspiros
cuervo nocturno de poético graznido

soy ese verso triste
que nació sin quererlo
en un mar de crespones
vísteme de estreno y cuando el sol se apague
desnúdame de nuevo

llegados a este punto
mi cuerpo has consumido ya
de arriba abajo de lado a lado
no sé si con piedad de madre
o con la rabia del amante despechado

y ahora que concluyo sin remedio
muero aquí inconcluso
en este último verso

soy ese beso tuyo...



lema: Amarilis

julio 2015




En el enlace siguiente podéis leer los poemas premiados:


25 dic 2014

El único que lo entiende

 Dios desde el Cielo,
con infinito amor,
bendice todos los árboles de Navidad,
le da la mano a Papá Noel,
disfruta con cada comida familiar,
juega con los niños,
comparte su alegría, sus lágrimas, sus risas,
y
le gustan los regalos, ya sean caros o baratos,
porque Él sabe
- y Él es el único que lo entiende -
que esa es la manera
en que millones de personas 
celebran Su nacimiento...
¡sin Él!


11 ago 2014

Mientras paseo


-I-
Las vacas le han robado
el perfil a la montaña
y ahora son sus lomos
los que ocultan el sol
del atardecer.

-II-
¿Se mueve la nube?
¿Se mueve la luna?
¿Se mueve la Tierra?
Se mueven las tres,
pero la quietud
lo envuelve todo.
Debe ser que no se ponen de acuerdo.

-III-
Hay un parche luminoso
en el cielo ondulado
donde la luna yace
entre nubecillas de algodón.

-IV-
El sol vive de noche
en la faz de la luna
lo mismo que la madre dormida
en el rostro de su niña pequeña.

-V-
El amor no muere:
sólo cambia de piel.