27 abr. 2014

Nada pierde

Nada pierde 
aquel que nada tiene.
Nada gana
el que todo lo ansía.
Más vale pues tener 
lo justo para pasar la vida:
agua bendita,
un techo, un pedazo de pan,
alguna mano amiga
y, en caso de peligro,  
una salida
para escapar del lobo hambriento
de la feroz codicia.