28 feb. 2012

La tierra preñada


Duerme la vida bajo la nieve;
espera paciente el paso del dios del frío
y se llena de brotes sumergidos,
de ateridos bulbos, de raíces prolongadas,
de henchidas simientes silentes.

Duerme paciente la vida bajo la nieve,
callada y confiada, cual amante enamorada,
esperando esa cálida caricia que la hará renacer.

Latente, su frágil corazón alienta
un eco de esperanza, acompasando sus latidos
al ritmo monótono del tiempo.

En aparente quietud, oculta y tímidamente,
la vida va germinando más vida,
preñada de un estallido infinito de colores,
mientras los hombres la pisan, ignorantes
de que ella, bajo sus pies,
sigue soñando encendidas primaveras.