25 dic. 2014

El único que lo entiende

 Dios desde el Cielo,
con infinito amor,
bendice todos los árboles de Navidad,
le da la mano a Papá Noel,
disfruta con cada comida familiar,
juega con los niños,
comparte su alegría, sus lágrimas, sus risas,
y
le gustan los regalos, ya sean caros o baratos,
porque Él sabe
- y Él es el único que lo entiende -
que esa es la manera
en que millones de personas 
celebran Su nacimiento...
¡sin Él!


11 ago. 2014

Mientras paseo


-I-
Las vacas le han robado
el perfil a la montaña
y ahora son sus lomos
los que ocultan el sol
del atardecer.

-II-
¿Se mueve la nube?
¿Se mueve la luna?
¿Se mueve la Tierra?
Se mueven las tres,
pero la quietud
lo envuelve todo.
Debe ser que no se ponen de acuerdo.

-III-
Hay un parche luminoso
en el cielo ondulado
donde la luna yace
entre nubecillas de algodón.

-IV-
El sol vive de noche
en la faz de la luna
lo mismo que la madre dormida
en el rostro de su niña pequeña.

-V-
El amor no muere:
sólo cambia de piel.


29 jul. 2014

Nunca fueron niños




Versión en castellano de mi poema "For they never were children"

Amamantados con la leche amarga de dioses vengativos,
sus nanas fueron el silbido de bombas,
sus juguetes, piedras, escombros, balas bendecidas.
Bajo el fuego enfurecido de un gigante sin conciencia,
jugaron a matar a enemigos sin nombre
y aprendieron a odiar en vez de amar.
Compartieron más sangre que paz bendito
y la avaricia de unos cuantos locos les arrebató su derecho a sonreír,
sus juegos inocentes. El sonido de las armas
acompañó sus sueños hechos de pesadillas.
Utilizados como escudos y bombas humanas,
el terror se convirtió en su único amigo no deseado
y el cielo se volvió infierno, la vida, miedo.
Engullidos sus patios de recreo por avaros profetas,
vieron a sus padres luchar, a sus padres morir,
a sus madres llorar y perder toda esperanza.
Algunos de ellos cayeron mientras corrían por las calles,
sus ojos oscuros intentando comprender qué era esa terrible locura,
y sus rostros recordaban a hombres desesperados.
Pues nunca fueron niños.




5 jul. 2014

Dolorosa

 "Y una espada traspasará tu alma" 
(Lucas 2:35)
Calladamente se desangra la rosa,
gota a gota,
bajo un cielo nublado de cuervos hambrientos.
Reverente quietud que todo lo envuelve,
hasta las mansas palabras,
hasta los blandos quejidos.
Lloran crueles las espinas
por tanto amor clavado
en esa cruz divina. A sus pies yace 
la lanza rendida, el martillo aún caliente,
la gélida esponja seca de amargura. 
Duele tanto el dolor que ni se enciende...
Ved allí yerto ese costado herido
en el postrer suspiro
de un Dios vivo rebajado a ser humano, 
por tanto amor al hombre enaltecido.
Quiebra por fin el verde tallo 
bajo un sol abochornado y escondido.
En pie, el corazón traspasado de una madre
espera, espera como siempre al hijo
para envolverlo con virginal cuidado.

Se desangra la rosa  silente
y vuelan macabros sus pálidos pétalos
hacia un infinito de luz.

Gota a gota,
latido a latido.

27 abr. 2014

Nada pierde

Nada pierde 
aquel que nada tiene.
Nada gana
el que todo lo ansía.
Más vale pues tener 
lo justo para pasar la vida:
agua bendita,
un techo, un pedazo de pan,
alguna mano amiga
y, en caso de peligro,  
una salida
para escapar del lobo hambriento
de la feroz codicia.


31 mar. 2014

Caridad política

Dedicado a Adolfo Suárez (1932-2014), el gran caballero de la política española.

Políticos de mente estrecha y mano larga, 
de puño cerrado al pobre, amigos de dádivas,
de lengua afilada por el odio y los recuerdos
de un pasado clavado cual espada 
en la memoria de una España circuncisa.
Políticos enanos que servís a la ambición,
no a la razón, no a la verdad, no a la justicia,
azotes de gente honesta, humilde, confiada,
del pueblo sabio y siempre soberano 
que hoy honra a un hombre de su estirpe,
de su misma raza, caballero castellano
que supo servir a Dios y a su patria sin engaños, 
que unió en vez de dividir y, traicionado, 
sufrió del desengaño, del total abandono 
de aquellos que fueron sus amigos
en momentos de gloria, aclamado 
por un cambio largamente deseado,
luego sus enemigos más atroces 
para dejarlo solo ante el abismo,
sin su rey, solo en su escaño, vacío, 
amenazado por el fragor de sables,
por disparos de locos bendecidos.
Vacío, como su mente de recuerdos,
el de su gloria y su derrota, y, tras ésta,
privado por la garra de la parca 
del dulce amparo de la amada esposa,
pero con Dios y el amor de los suyos 
hasta el final de su largo calvario.


Políticos cretinos, de engaños compartidos,
os asustan los gigantes cuernilargos
alimentados con las vísceras de antaño;
os amargan las grises pesadillas
de votos conseguidos con trampas
y mentiras, de promesas incumplidas.
Jugáis sin ciencia ni conciencia
con los anhelos de crédulos vasallos.
Políticos sin casta, charlatanes de frases
de tanto repetidas oxidadas y aburridas,
actores del reino de la farsa democrática,
caretas y caretos de rancias caraduras;
siervos de Pantagruel y de la dama boba,
del vicio, al servicio de vosotros mismos...
APRENDED 
del hombre que hizo de su política
un puente de concordia entre las dos orillas,
sin insultos, con elegancia no acostumbrada,
que tendió la mano a todos sin prejuicios,
un fiel seguidor de Cristo que ejerció el poder
con honradez, sin adular, sin amiguismos,
que gobernó con prudencia y sano juicio
practicando esa virtud que os es desconocida: 
la inestimable y necesaria CARIDAD POLÍTICA.


8 mar. 2014

A una desconocida


Día Internacional de la Mujer

Entre velos naciste,
mi musulmana,
entre velos te veo
cubriéndote la cara,
por un par de agujeros,
encarcelada,
sólo veo tus ojos, grandes y bellos,
pupilas de azabache
clavándose en mi cuerpo
como una espada
y
adivino que tienes
herida el alma,
que sufres con tu pena
larga y callada
escondiendo en tu pecho
dos dagas blancas,
una de media luna
muy afilada,
la otra de acero rosa,
envenenada.
En tu hondo misterio
no desvelada.


Déjame que te libre
con mis palabras,
que te vista de novia
con flores blancas,
que te diga al oído
que en tus manos morenas
llevas escrito el nombre
que no recuerdas,
el de un cristiano viejo, enamorado
de tu boca secreta,
de tu silencio esclavo,
de tu oscura silueta.




24 feb. 2014

Un grado más y...


Un grado más y me quemo
cuando alcanzó mi cintura,
uno menos y me vuelvo de hielo
para ponerme a su altura
y rozar con mis manos el azul del cielo.
¡Cuán amarga es mi andadura!

Que le tuve y no le tengo
y no acaba mi tortura.
Busco con prisa un termómetro nuevo
para lograr la cordura
que me robó sin piedad su cruel "te quiero"
una noche negra, roja de locura.

Aquel abrazo moreno
enredada en su ternura,
desató en mi ser un deseo fiero,
quedando sin atadura,
tanto tiempo callado, prisionero,
y ahora herida, sin cura.

Busco al ladrón traicionero
que se llevó a la aventura,
envuelto el amor en silencio de acero,
la sed de mi alma pura.
Cada madrugada, rota, aún espero
la sombra de su figura.



5 ene. 2014

Suite para dos

Cálidas notas de violonchelo,
tus dedos despiertan mi piel
acercándose tímidamente
a mi pecho trémulo.
Lloran las largas cuerdas
desgarrados lamentos;
mi cuello se eleva para acabar rendido
bajo la negra sombra de tu cabeza.
Unísono latido de corazones.
Cerca, muy cerca,
en sentida armonía,
el arco de tu boca besa la mía;
prietas las piernas
ciñendo mi cintura con un "te quiero".
Dorado pez. Acero fiero.
Me tensas las clavijas y casi muero.
la - re -sol - do.
Acordes no ensayados.
Caballo desbocado, perdido el freno.
Caderas talladas
en ébano fino, corazón de arce,
la luna se enamora
de nuestros suspiros.
Cada pausa es un pulso de nuestra alma,
un soplo nacarado de madrugada.
Voz de los bosques, voz vibrante de madera,
eco apasionado de boca prisionera.
 
Y así, afinada, acaba la virtud indiscreta
en las manos virtuosas de su poeta.
 
(Ahora, sin partitura, me toca a mí...)