26 dic. 2012

Paz y buena voluntad


En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche. De pronto, se les apareció el Ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor, pero el Ángel les dijo: 
«No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre.» 
Y junto con el Ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: 
«¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad.»
(Lc 2, 8-14)

Pastorcilla quiero ser
para ir con mi rebaño
hasta el Portal de Belén
y
ofrecerle al Niño Dios
la leche de mis ovejas,
que le va a sentar muy bien,
y
un corderito pequeño
de vellón suave, muy tierno,
que le abrigue por la noche
arrrimadito a su piel.


Mi deseo en este día de Navidad:
Paz interior.
Paz familiar.
Paz en el mundo.
Buena voluntad para todos.


1 comentario:

Edelia's Club dijo...

Gracias por tu preciosa aportación navideña. Ojalá tus deseos se cumplan.
Un abrazo, amiga