11 dic. 2013

Naufragio

Soy la misma que amaste hace mil lunas
con el ímpetu de un río desbordando mi mar,
la que sigue tus huellas perdidas en la arena
para bañar tu piel en su sol y en su sal.
 
Soy todas las sirenas - todas y ninguna -
que se ahogaron en tierra queriéndote amar,
las que te sumieron en sus ondas de espuma
dormido entre sus brazos de algas y coral.
 
Soy la brisa morena que acuna la marea
devolviendo a la playa tu cuerpo de azahar
para beberte a sorbos hasta morirme, llena
de tu amor naufragado, de tu aliento final.
 
 



2 comentarios:

Carlos Ponce dijo...

Querida Doña Eñe:
Agradezco profundamente tus comentarios sobre algunos de mis escritos. Me da mucha satisfacción leer tus comentarios pues siempre son observaciones profundas y estimulantes. Últimamente no he dedicado mucho tiempo a actualizar mi blog ni a navegar por el Internet. Espero que el próximo año tenga más tiempo para volver disfrutar de poemas, ensayos y cuentos de amistades tan inspiradoras como tú.
Un abrazo,
Carlos.

Doña Eñe dijo...

> Carlos Ponce Muchas gracias por tus palabras, Carlos.